lunes, 4 de abril de 2016

Así los esperamos en el taller de “Movimiento en libertad”

Preparamos el espacio con nuevos equipamientos, adecuados y seguros que garantizan la libertad de movimientos autónomos. 

Un ambiente afectivo de tono positivo es un elemento esencial para que el niño se sienta seguro, confiado y pueda desarrollar una buena autoestima que configure la base con la que pueda construir su autonomía y una sana personalidad.

 Es el adulto el que configura ese entorno armónico que emocionalmente toca al niño. 

Ofrecer entornos favorables permiten al niño pequeño vivir su cuerpo y sentir con alegría el hecho de descubrir por sí mismo sus propias posibilidades, en los que pueda satisfacer sus necesidades reales, su curiosidad y sus ganas de conquistar el propio entorno a través de su cuerpo en movimiento.

 Al niño hay que darle espacio y tiempo, mostrando un interés en lo que ya sabe hacer por sí solo, en lo que ya ha alcanzado por sí mismo a través de su motricidad autónoma favorecida por un entorno óptimo en sus condiciones, facilitado por el adulto.

Elegimos objetos que propicien la exploración y los aprendizajes.

 A través de su propia actividad autónoma el niño explora los objetos a través de los cuales adquiere información relativa a las cualidades de los mismos, a las posibilidades que le brindan y qué estrategias ha de desplegar para manipularlos, prestando atención a qué efectos producen sus propias acciones.